Existen algunos beneficios indirectos y exenciones tributarias que buscan incentivar su adquisición:
La autonomía de un vehículo eléctrico (EV) promedio en Chile varía mucho. Esto depende del modelo y del tamaño de la batería. También influye las condiciones de conducción, como la velocidad y el uso de aire acondicionado o calefacción.
La red de carga en Chile está en constante expansión, centrándose principalmente en la Región Metropolitana, pero con un crecimiento sostenido en las principales rutas:
Los servicios de carga se dividen principalmente en dos categorías:
La principal diferencia entre un vehículo eléctrico puro (EV) y un híbrido enchufable (PHEV) radica en su motorización y la dependencia de la electricidad.
Un EV (Electric Vehicle) funciona únicamente con motor(es) eléctrico(s), por lo que depende al 100% de la conexión a la red eléctrica para recargar su batería.
En contraste, un PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle) utiliza tanto un motor eléctrico como un motor de combustión. Esto significa que, aunque se puede conectar a la red eléctrica para recargar la batería, también usa combustible. La autonomía eléctrica es limitada, generalmente entre 40 km y 100 km. Cuando la batería se agota o se necesita más potencia, se puede usar combustible.
En los híbridos convencionales (HEV), el sistema de recarga es automático y no requiere intervención externa:
No. Los híbridos convencionales (HEV) están diseñados para ser totalmente autónomos y no requieren conexión a la red eléctrica externa.
Un auto híbrido es significativamente más eficiente en el tráfico urbano que un vehículo de combustión tradicional.
En carretera, un híbrido convencional (HEV) suele rendir entre 17 y 24 km/l. Aunque es más eficiente que uno de combustión pura, su ahorro disminuye a altas velocidades debido al mayor uso del motor térmico frente al eléctrico.